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Marca corporativa vs marca de producto
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El valor de una
empresa en los
mercados puede
provenir más de
su reputación
que de su estado
financiero
Te miran
con lupa
El consumidor ya no compra un
producto únicamente por sus
características. El estudio señala
siete contextos por lo que esto ya
no es así:
1.
A la gente le importa mucho
quíén está detrás de las marcas.
2.
La reputación corporativa
ofrece garantía de calidad de los
productos.
3.
Cualquier desconexión entre
reputación y producto provoca
una negativa y dura reacción del
consumidor.
4.
Los errores corporativos
ensombrecen los aciertos
en productos, porque los
consumidores están muy
predispuestos a criticar a las
compañías.
5.
La reputación que tiene una
compañía se la gana de forma
inmediata por el boca a boca, los
estudios o críticas
online
.
6.
El valor de la compañía en los
mercados aumenta en función
de su reputación.
7.
Importa más la reputación que
los ingresos que tenga una
empresa o hasta el valor de sus
acciones, ya que la reputación es
algo perdurable y duradero.
Estudio deWeber Shandwick sobre lamarca corporativa
Texto:
Bárbara Gordo
¿Quién no ha comprado alguna vez algún
artículo por el simple hecho de sentirse
identificado con una compañía a pesar de
no necesitarlo realmente? Ahora, las tornas
están cambiando y, aunque un producto
guste mucho, el consumidor puede dejar de
adquirirlo si siente rechazo por la‘imagen’de
su fabricante o prestador del servicio, por los
valores vinculados con esa organización, por
su reputación corporativa... Tanto es así que
un 40%de los consumidores deja de comprar
un artículo cuando se entera que lo fabrica
una compañía por la que no siente excesiva
afinidad. Y vanmás allá, incluso un 34% bus-
ca por internet el resto de su gama para en
ningún caso comprarla.
Estos son algunos de los contundentes
datos que recoge
Lamarca corporativa sigue
ganando importancia frente a la marca de
producto
, un estudio elaborado por Weber
Shandwick, del que se obtienen dos claras
conclusiones: una, que quien está detrás
de la paternidad de un artículo o servicio es
un factor crítico en la decisión de compra, y
dos, que los consumidores no se andan con
chiquitas y no les tiembla el pulso a la hora
de romper una ‘relación’ por mucho tiempo
que llevaran adquiriendo determinado bien
de consumo. Del lado empresarial también
parece estar claro: un 87% de los directivos
consultados opina que la marca corporativa
es tan importante como la de producto.
De Qué Hablan
Siete de cada diez consumidores siguen
hablando con bastante frecuencia de las
virtudes o defectos de los productos que
se comercializan. Eso, en primer lugar, pero
seguido muy de cerca sobre lo que piensan
Quién hubiera sospechado que esta coloquial frase usada en algunos pueblos
españoles para conocer nuestro parentesco llegaría en la actualidad a
estar tan en boga entre los consumidores. Y es que, por mucho que a priori
guste un producto, la simpatía o no por su procedencia –la empresa que lo
comercializa– puede determinar que se compre o no.
¿Sabías
que...
es el porcentaje
de
consumidores que evita adquirir
productos si no les gusta la
compañía que los fabrica. La
posición se radicaliza en un 67%
de éstos, ya que en su caso están
dispuestos a comprobar las etiquetas
para verificar quién es el fabricante
antes de efectuar la compra.
de quién eres?
¿Y tú
de la propia compañía que los fabrica. Y es
que cada vez están más sensibilizados. No
ya sólo por la eficacia del servicio al cliente,
también a cómo tratan a sus empleados, los
errores que comete la empresa o incluso los
escándalos que le pueden estar salpicando.
Puntos que priman algomás que las acciones
positivas, sociales omedioambientales, que la
compañía lleve a cabo. Vamos, que los errores
ensombrecen los aciertos.
El prestigio está antes que una excelente
previsión sobre el aumento del valor de sus
acciones, tanto para consumidores como para
los directivos. Que se aparezca en los medios
de comunicación por lo primero, les resulta
a ambos más beneficioso. Los ejecutivos es-
timan que el valor positivo de sus empresas
en el mercado se debe en un 60% a la buena
reputación y no a su estado financiero.
Lo que parece evidente es que la reputa-
ción corporativa y la de las marcas es hoy casi
indivisible. Así que si hay un buen producto,
que también digan de sus ‘padres’ que son
¡muy buenos! Porque como explica Leslie
Gaines-Ross, responsable de Weber Shand-
wick: “Los consumidores están usando su
dinero como un voto de confianza para las
compañías en las que confían”.
gestión