El nombramiento de Cartero Honorario es un título honorífico que se concede a personas que, sin ser empleados de Correos, han dedicado su obra y escritos a prestigiar esta Entidad.
El nombramiento conlleva el derecho de figurar en el escalafón de Carteros y el uso de uniforme sin sueldo.
La principal prerrogativa consiste en que pueden enviar toda la correspondencia sin tener que franquearla, estampando una marca especial en la que consta el título.
Hasta el momento, solamente cinco personas han sido nombradas Carteros Honorarios en la historia de Correos:
Mariano Pardo de Figueroa (1880)

Mariano Pardo de Figueroa (1880)

D. Mariano Pardo de Figueroa, gaditano de Medina Sidonia, es una muestra del escritor culto del siglo XIX, documentado en diversas materias.
Tras ser investido Doctor en Madrid, se dedicó a viajar por Africa, Australia, Escocia y otros países, para retirarse a los treinta y cinco años de edad a su pueblo natal, del que no volvió a salir sino en 1889 para visitar la Exposición Internacional de París.
Allí desarrolló su labor literaria con un estilo fino y erudito y con una sátira elegante, cortés y alegre que le valió ser nombrado miembro de número de las Reales Academias de la Lengua y de la Historia. Se carteó con todos los españoles notables de su época. En su biblioteca figuraba una colección de sesenta tomos de cartas dirigidas a él desde 1854 hasta 1890.
De talento versátil, pródigo en rarezas, en fruslerías y en divertimentos, nació en torno a él, por quienes no le conocían, una leyenda de figura extraña y quijotesca. Leyenda que él mismo alimenta( en sus tarjetas hace imprimir un castillo almenado, que existe solamente en su imaginación y adopta el sobrenombre de Doctor Thebussem, anagrama de Embustes, con una Th germánica para aumentar la intriga y que define al personaje).
Dedica su obra literaria de manera especial al Correo. Se empeña en conseguir la mejora social y económica de sus empleados y el interés y el respeto hacía ellos por parte de los gobiernos de España. Publica estudios sobre los orígenes de los correos en el mundo, es el primero que emite en España una tarjeta postal particular, el primer escritor que trata temas filatélicos y fomenta la afición a coleccionar sellos.
Correos correspondió a su dedicación nombrándole Cartero Honorario de Madrid primero y Cartero Honorario de España y sus Indias más tarde, con derecho a uniforme y franquicia de la correspondencia.
Rafael Álvarez Sereix (1893)

Rafael Álvarez Sereix (1893)

Nacido en Madrid en 1855, D. Rafael Alvarez Sereix fue Jefe Superior de Administración civil, ingeniero de Montes, geodesta del Instituto Geográfico, miembro de la Real Academia Española, Presidente honorario de la Real Sociedad Geográfica de Madrid y Gobernador civil de Baleares.
Director y propietario de “Revista Contemporánea”, fue calificado por sus contemporáneos como “hombre de actividad fecunda, saber enciclopédico y talento privilegiado”.
En el año 1903 fue designado árbitro en la cuestión de límites entre Honduras y Nicaragua.
Como miembro de la Real Academia Española, redactó más de mil seiscientas papeletas para el Diccionario y defendió ardientemente esta obra y la Corporación frente a los ataques de Antonio Valbuena.
Fue un entusiasta defensor de los intereses y de los servicios de Correos. Destacó por sus escritos a los poderes públicos reclamando mejoras para los funcionarios. Gran figura de la política liberal, trabajó como consultor y organizador de rutas y servicios postales, siendo nombrado socio de honor número dos de la Academia Iberoamericana y Filipina de Historia Postal.
Nombrado Cartero Honorario en 1893, era de esta distinción de la que más orgullosos se mostraba, compartiéndola con don Mariano Pardo de Figueroa, el ilustre “Doctor Thebussem”. Visitó los servicios postales de diversas capitales españolas y en todas ellas era recibido con muestras de amistad y entusiasmo, recibiendo múltiples homenajes obsequios y condecoraciones.
Camilo José Cela (1982)

Camilo José Cela (1982)

D. Camilo José Cela Trulock, premio Nobel de Literatura de 1989, nació en Iria-Flavia (A Coruña) en 1916. Desde el año 1982 ostenta también el título de Cartero Honorario. Los méritos que le hicieron acreedor al nombramiento son sus múltiples trabajos sobre Correos, de los que una parte muy considerable está relacionada con la geografía postal.
Entre las obras que guardan relación estrecha con el Correo, la primera en orden cronológico es Elogio del Correo, un bello ensayo que se complementa con una Etimología de la palabra Correo.
Más abundantes son sus libros de Viajes, en los que siempre aparecen pinceladas de los Carteros de los pueblos y comarcas que recorre. Viaje a la Alcarria, Del Miño al Bidasoa, Cuadernos del Guadarrama, Avila y Judíos, Moros y Cristianos, son bellas lecciones de geografía postal.
Pero su obra más importante relacionada con el Correo es el Diccionario Geográfico Popular de España, del que en 1998 se ha publicado el Tomo I, con una introducción a la dictalogía tópica. Iniciado en marzo de 1971, es una recopilación exhaustiva de la geografía humana de los pueblos y tierras de España. En la recogida de datos tuvieron una colaboración decisiva todos los Carteros en servicio activo en aquellas fechas, ahora compañeros de escalafón de don Camilo José Cela.
El Diccionario Geográfico Popular de España, diccionario de gentilicios, pseudogentilicios y dictados tópicos, suplirá, una vez editada en toda su extensión, las carencias de la lexicografía española en este campo y estudia con rigor y seriedad las peculiaridades de todos los pueblos y ciudades de España, incluso los de los rincones más apartados. Su método científico es la Dictalogía tópica, cuya primera cátedra fue creada por don Camilo José Cela en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Palma de Mallorca.
Ramón Carande y Thovar (1984)

Ramón Carande y Thovar (1984)

D. Ramón Carande y Thovar, nació en Palencia, en el año 1887 y pasó su infancia en Carrión de los Condes, época que recuerda con nostalgia en sus escritos, y en especial la llegada de la diligencia con el correo, - cuatro horas para cuarenta kilómetros de distancia desde la capital -, testimonio de un correo artesanal e íntimo.
Estudió en Madrid las carreras de Derecho y Económicas, contactando entre sus profesores con hombres como Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo Azcárate, Aramburu y Ureña. Amplía estudios en Alemania y logra su cátedra en la Universidad de Murcia.
En 1927 permuta su cátedra murciana por la de Sevilla donde ocupa la de Economía Política y Hacienda Pública en la Facultad de Derecho. Allí inicia su brillante y fecunda labor investigadora pasando largas horas en el Archivo de Indias y en otras instituciones. En el año 1931 vive en Madrid, tras la proclamación de la república, y ocupa plaza en el Consejo de Estado. Mantiene amistad con los intelectuales de la época, Cossio, Marañon, Díaz Cañavate, y prosigue sus investigaciones.
Destituido de su cátedra por motivos políticos, dedicó todo su tiempo a preparar su obra capital en la historiografía española Carlos V y sus banqueros, un estudio de las relaciones económicas de la época y cuyas fuentes esenciales son las cartas del emperador. El primer volumen de los tres que componen la obra aparece en 1943.
Ramón Carande consideró siempre la correspondencia como fuente histórica de singularísimo valor, leyó miles de cartas sobre todo de Carlos V y de los mercaderes. Del valor histórico de la correspondencia en general y de la imperial en particular dejó constancia en su obra Carlos V: Viajes, cartas y deudas, incluido en la segunda serie de sus estudios sobre Historia de España.
Fue nombrado Cartero Honorario el 19 de julio de 1984. Dos años más tarde falleció en su finca de Almendral (Badajoz).
Antonio Mingote Borrachina (1998)

Antonio Mingote Borrachina (1998)

D. Antonio Mingote Barrachina nace en Sitges (Barcelona) en 1919. A los 27 años sus chistes ya se publican en la popular revista La codorniz. En 1948 edita su primera novela Las palmeras de cartón, anunciada en la editorial Planeta como la mejor novela del año. Cinco años después empieza a publicar un chiste diario en “ABC”, colaboración que se viene manteniendo sin interrupciones hasta hoy.
Su gran trayectoria profesional ha sido objeto de numerosos reconocimientos, como la concesión en 1961 de la Cruz de Caballero de Isabel la Católica; la Medalla de Oro de Bellas Artes, el premio Larra en 1962, Ondas, en 1976; el Victor de la Serna en 1978, el Nacional de Periodismo, en 1980, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y otros muchos...
Desde 1967 Prensa Española S.A., presidida por Juan Ignacio Luca de Tena, otorga anualmente el premio “Mingote” al mejor trabajo de periodismo gráfico, galardón que ganaría el dibujante aquel mismo año y que hoy es uno de los más prestigiosos junto con el “Mariano de Cavia” y “Luca de Tena”.
Antonio Mingote Barrachina, académico de la Real Academia Española de la Lengua desde 1987, humorista excepcional, lleva vinculado desde hace más de cuarenta años al desarrollo de la idea a través de la imagen. El 17 de junio de 1998 ha sido nombrado Cartero Honorario por su aportación al proyecto de incorporación de la carta a los procesos curriculares en las diferentes materias que se enseñan en las escuelas con la
creación de veinticuatro sellos diferentes, emitidos en dos pliegos, que recogen escenas del Quijote.