Enviar online

Envía documentos dende calquera dispositivo e dende calquera lugar coa mesma validez legal.

Burofax

Enviar documentos de forma urxente e segura

Carta

Envía unha carta dixital, ordinaria ou certificada

Tarxeta Postal

Enviar postais dixitais a través da Internet

PREPARAR ENVÍOS

Imprime as túas etiquetas e paga os teus envíos antes de ir á túa oficina de Correos

Paq 48

Entrega en 24/48 horas, segundo orixe destino

Carta Certificada

Garante a recepción mediante sinatura

Notificacións administrativas

Servizo indicado para comunicacións legais

PODEMOS AXUDARTE

Emisións

Emisión

EMISIÓN: PERSONATGES. Jacint Verdaguer.- Principat d’Andorra.- 2010

  • Data de emisión: 08/02/2010
  • Procedemento de Impresión: Calcografía y Offset
  • Papel: Estucado, engomado, mate, fosforescente
  • Tamaño do selo: 28,8 x 40,9 mm. (vertical)
  • Efectos en prego: 25
  • Valor postal dos selos: 0,64 €
  • Tiraxe: Ilimitada
  • Dentado: 13 3/4

El 8 de febrero se emitirá un sello de Correos correspondiente a la serie del Principado de Andorra Personatges, dedicado al poeta catalán Jacint Verdaguer.

21320101

Jacint Verdaguer i Santaló, conocido también como mossèn Cinto Verdaguer (Folgueroles, 17 de mayo de 1845 - Vallvidrera, 10 de junio de 1902), fue calificado por el obispo Torras y Bages como Príncipe de los poetas catalanes. Tercer hijo de una familia de ocho, ingresó en el Seminario de Vic a los diez años. Hacia los quince años se despertó su vocación literaria y empezó a componer los primeros versos. En los años 1865 y 1866 recibió diferentes premios en los Juegos Florales de Barcelona, lo que lo puso en contacto con las personalidades más relevantes de la Renaixença catalana. En 1867 fundó el grupo “Esbart de Vic”, que convocaba reuniones literarias en una fuente llamada poéticamente del “Desmai” (Sauce llorón), por el árbol que había cerca de Can Tona, donde residía el poeta. El 24 de septiembre de 1870 fue ordenado sacerdote y destinado a Vinyoles d’Orís, a doce kilómetros de Vic. En este tiempo se dedicó a sus tareas sacerdotales, pero también a la literatura, en tres vertientes: poesía devota de carácter popular, poesía mística y al poema épico Atlàntic que había iniciado en años anteriores. En 1874 comenzó a trabajar como capellán de barco en la Compañía Transatlántica y estuvo viajando durante dos años desde la península a Cuba y a Puerto Rico. En 1877 fue premiada su obra L’Atlàntida en los Juegos Florales de Barcelona, obteniendo por ello una enorme repercusión nacional e internacional. Entre 1877 y 1889 realizó numerosos viajes por la península, el centro y el norte de Europa, la costa magrebí, las Baleares, Italia y Tierra Santa. Durante los veranos aprovechaba para conocer a fondo la geografía catalana y la pirenaica, que recorrió de un extremo al otro. Este periodo es el más productivo de su carrera. Compuso: Idil•lis i cants místics, Llegenda de Montserrat, Canigó, Pátria, Dietari d’un pelegrí a Terra Santa, etc. En marzo de 1902, muy enfermo, fue trasladado a Villa Joana, en Vallvidrera, donde murió el 10 de junio. Recibió sepultura en el cementerio de Montjuïc, después de un entierro al que asistieron cerca de trescientas mil personas, el más multitudinario de la historia de Barcelona, en reconocimiento a su papel como Poeta de Cataluña. La finca donde murió Jacint Verdaguer ha sido convertida en museo y se puede visitar. El Principado de Andorra recuerda la estancia de Jacint Verdaguer en su territorio. En 1883, procedente de la Pica d’Estats, entró a pie el 25 de agosto por el puerto de Creussans (Ordino) y salió el 7 de septiembre por Sant Julià de Lòria. Visitó los valles de Ordino, Andorra la Vella, Escaldes, Engolasters y toda la ribera del valle del Valira de Oriente. Ascendió al pico de Casamanya y al pico d’Anrolat y subió a los lagos dels Pessons. De todo ello escribió una detallada crónica en uno de sus cuadernos de viaje. En el libro Canigó incluyó también diversas referencias a los lugares y a los símbolos andorranos y escribió una versión de la leyenda del lago de Engolasters. Por todo ello, Jacint Verdaguer es homenajeado a lo largo de toda la geografía andorrana con numerosos monumentos y placas, además de la calle que Andorra la Vella, la capital, ha dedicado a su memoria.

En el sello que se le dedica se reproduce una imagen del poeta procedente de la Biblioteca de Catalunya.

Compárteo nas túas redes